Coctails & Clam

¿Qué tal Iván, nervioso por la final nacional de World Class?

La verdad es que afronto la final con nervios, con presión, y sobretodo con mucha ilusión. Es la segunda vez consecutiva que estoy aquí y eso ya es un premio para mí. Soy consciente de que me voy a enfrentar a auténticos y grandes bartenders a nivel nacional y al final esto es un escaparate para sacar a relucir todo el esfuerzo y el trabajo realizado durante este año. Y sobretodo una oportunidad única para mostrar a la gente mi pasión por la coctelería.

¿Donde empezó todo, qué o quién te inspiró para ser un bartender?

Empecé muy joven, cuando ni siquiera bebía alcohol, a los 13 años me metí en la Escuela de Hostelería de Castellón y a los 14 fue cuando tuve mi primer contacto con una coctelera.  Se podría decir que desde ese momento he vivido una historia de amor ligada al mundo del cóctel.

¿Dinos qué es lo mejor de tu trabajo?

Son varias cosas, la verdad. En primer lugar la cercanía con el cliente, el trabajar de cara al público puede tener sus pros y sus contras pero para mí es todo positivo, a mí me encanta trabajar con el público y transmitirles mi pasión por la coctelería.  Además el reciclaje constante que requiere una profesión como esta es algo muy bueno para un bartender. Te obliga a estar en constante evolución para conocer las tendencias actuales de el mundo de la gastronomía y la coctelería.

¿Cuál es tu secreto favorito, tu ingrediente peculiar?

Como mucha gente sabe, yo soy el barman de las naranjas por decirlo de alguna manera. Soy valenciano, concretamente de Carcaixent que es el pueblo donde se cultivaron los primeros naranjos, y esa es mi seña de identidad. Mi coctelería siempre va ligada al mundo cítrico, ya no solo la naranja sino todos los cítricos ancestrales que nos brinda la naturaleza, como la mano de buda, los kumquats, caviar cítrico, limones, limas, bergamotas, etc. Para mí el cítrico es la esencia, la frescura y la armonía de todos mis cócteles

¿Recuerdas la primera vez que escuchaste hablar de World Class Competition?

Fue en las primeras ediciones, el año en que ganó Jordi Otero, en 2010. Nacía entonces una competición paralela a todo lo conocido, como las competiciones de A.B.E o de I.B.A  Una competición mucho más actual, con conceptos más frescos, donde el barman defiende a voz el cóctel con el que participa. Entonces empecé a sentir curiosidad por esta competición, pero no fue hasta el 2014 cuando me decidí a participar y este año repito y vuelvo a estar en la final. Lo que destacaría sin duda de World Class es que no dura un día, sino toda una temporada en la que te exiges lo máximo para estar a primer nivel y poder competir en los diferentes challenges y rondas.

Repites como finalista, competiste en la final nacional del 2014 ¿Cómo afrontas la final Nacional de World Class 2015 y que sensaciones tienes comparándolas con las del año pasado?

La presión, el respeto y el nerviosismo es similar al año pasado. Sí que es cierto que la primera vez no sabes a lo que te enfrentas, sabes que vas a una final de nivel pero hasta que no lo vives no lo puedes saber a ciencia cierta. El año pasado eramos 24 finalistas, por lo tanto era más compleja en ese sentido, y este año ya piso más sobre seguro porque ya sé más o menos lo que me voy a encontrar. En ese sentido me siento más reforzado este año que el año pasado. La ilusión sigue siendo muchísima, la ilusión de volver a estar en la final y convivir con los compañeros, ese momento es mágico.

¿Tienes algún horario de entrenamiento para la preparación de los Challenges? Si es así, ¿En qué consiste?

La prueba que más entrenamiento exige en mi opinión es el Speed Challenge, que es la prueba de velocidad en la que tienes que cuidar mucho tus movimientos y tus tiempos para realizar con éxito los cócteles.  A diario ensayo la rutina de cara a controlar dichos tiempos en la final. Con respeto a la prueba de maridaje trato de probar, afinar tiempos, saber que es lo que quiero transmitir al jurado, y tener todo controlado. Aun así, por mucho que ensayes, siempre corres el riesgo de que no salga como lo habías planeado.

Cuéntanos ¿cúal fue tu inspiración para preparar el cóctel que te hizo campeón de la fase regional?

Receta de Iván Taléns - Navel Ten Fizz

Mi inspiración en parte ha sido mi padre, y tenía claro que quería dedicarle el cóctel, esto unido a que además eran mis últimas competiciones quise hacer un homenaje a mi fruta reina que es la naranja. Como sabéis había que unir dos libros y por eso rescaté un libro titulado “La historia de la Naranja” que habla de la historia de los cítricos en la Comunidad Valenciana. Elegí una receta clásica del año 1888 que es el “Ramos Fizz” y lo convertí dentro de una naranja de cerámica. La idea era homenajear a mi tierra y a todo lo que representa. La verdad que me quedé bastante contento con el resultado ya que me sentí muy identificado con el trabajo que desarrollé.

Para finalizar, ¿Cómo has vivido la experiencia desde que te registraste en World Class hasta el día de hoy? ¿Qué ha aportado la competición a tu día a día?

Tanto a mí como a mis compañeros yo creo que World Class nos aporta mucho. No es simplemente registrarte e introducir una receta. Diageo y  World Class han revolucionado el mundo del bartending y del barman. Gracias a ellos estamos mejor posicionados que nunca, la gente nos valora y nos respeta mucho más. Además el portfolio que ofrece Diageo para poder desarrollar World Class es inmenso. Se trata de un portfolio reserve, con destilados de gran calidad que facilitan la coctelería. También hay que destacar la formación que te brinda World Class y por la cual estoy muy agradecido, creo que era necesario una competición como esta con la que me siento muy identificado. Bajo mi punto de vista World Class ha implantado un nuevo concepto, hay toda una comunidad alrededor de esto, y es algo que mediante las redes sociales y la globalización de la información conseguida gracias a internet se expande globalmente. Creo que es como una biblioteca abierta al mundo en donde vas a poder nutrirte de conocimientos, realmente ese es el camino a seguir y lo están haciendo francamente bien.